Su propuesta concreta es construir el nombre de JESÚS en los cinco domingos de Cuaresma y descubrir quién es aquel HOMBRE, hijo de DIOS que nos sacia con su AGUA viva, nos da la LUZ en nuestra ceguera y nos regala una VIDA en plenitud.
Y, «al acabar el camino de la Cuaresma llegaremos al triunfo pascual. En la Vigilia Pascual proclamaremos su humanidad y su divinidad victoriosa; renovaremos las promesas del bautismo para nacer de su agua, encenderemos la luz del cirio pascual y celebraremos la nueva vida en Jesús», explica Fano.
PUBLICADO EN DIÓCESIS DE MÁLAGA.